Desde el organismo también valoró la aprobación del Presupuesto 2026, el primero en dos años, que establece “un ancla de equilibrio fiscal general cero para la Argentina”.
En la primera conferencia de prensa del año, la portavoz del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julie Kozack, anunció que la misión técnica del organismo realizará en febrero la segunda revisión del acuerdo de facilidades extendidas con la Argentina. La funcionaria subrayó que el Banco Central comenzó 2026 acumulando reservas “a un ritmo más rápido de lo previsto”, lo que consideró un signo alentador para la estabilidad financiera.
Kozack sostuvo que “las medidas que están tomando las autoridades para reconstruir las reservas se ven respaldadas por los recientes ajustes en los marcos monetario y cambiario”. En ese sentido, destacó la introducción del programa de compra de divisas y afirmó que la Argentina “comenzó el año sobre bases sólidas”, con progresos en la macroeconomía y un mejor clima en los mercados.
La portavoz recordó que tras la contracción de 2024, el FMI espera un crecimiento del 4,5% para 2025. También resaltó que la inflación descendió de cifras de tres dígitos a “alrededor del 30% a fines de 2025”, el menor nivel en ocho años. Evitó, sin embargo, referirse a la aceleración del IPC en los últimos meses, que cerró diciembre con un incremento del 2,8%.
En lo que va del año, el BCRA compró u$s515 millones en ocho ruedas y las reservas crecieron u$s3.552 millones, aunque se sumaron u$s3.000 millones del Repo con bancos privados internacionales. Al mismo tiempo, se pagaron u$s4.300 millones en deuda de bonos Globales y Bonares, además de compromisos por u$s100 millones con organismos internacionales, lo que refleja la tensión entre acumulación y pagos.
Kozack también valoró la aprobación del Presupuesto 2026, el primero en dos años, que establece “un ancla de equilibrio fiscal general cero para la Argentina”. En paralelo, destacó los esfuerzos del Gobierno para reducir la informalidad y aumentar la flexibilidad laboral. La revisión de febrero incluirá discusiones sobre metas y posibles exenciones, en un contexto donde el país deberá pedir un waiver por no haber cumplido la meta de reservas.
En la última revisión de julio, el FMI ya había flexibilizado los objetivos de acumulación de reservas en el marco del programa de u$s20.000 millones firmado en abril. La meta pasó de ser u$s2.600 millones negativos a una reestimación de u$s5.000 millones menos hacia fin de año. En cuanto al frente fiscal, el objetivo era alcanzar un superávit primario del 1,3% del PBI, dato que se confirmará este viernes con el resultado de diciembre y que se espera cumplido.