El balance del sexto mes del año dejó un dato alentador para el sector, aunque también expuso uno de los principales desafíos que enfrenta.
La compraventa de inmuebles en la Ciudad de Buenos Aires mostró una mejora durante junio, con 5.990 escrituras formalizadas, lo que representó un crecimiento del 3,96% respecto del mismo mes del año pasado, de acuerdo con el informe mensual del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires (CECBA).
El relevamiento también indicó que el monto total de las operaciones alcanzó los $1,058 billones, con una suba interanual del 27,9%, reflejando un mayor volumen de dinero movilizado por el mercado inmobiliario porteño.

En la comparación mensual, la actividad también mostró una recuperación. Las escrituras crecieron 10,2% frente a mayo, cuando se habían registrado 5.435 operaciones. En tanto, el acumulado del primer semestre de 2026 rozó las 30.000 compraventas, un nivel prácticamente igual al registrado en el mismo período de 2025.
El valor promedio de las operaciones superó los $176 millones
Cada escritura tuvo un monto promedio de $176,7 millones, equivalente a US$120.320 al tipo de cambio oficial promedio. Esto implicó un incremento del 23% en pesos respecto de junio de 2025, mientras que medido en dólares el aumento fue de apenas 0,2%.

Uno de los datos destacados del informe fue el comportamiento del financiamiento hipotecario. Durante junio se formalizaron 765 escrituras con hipoteca, una cifra que representó una caída del 37,1% interanual. Sin embargo, en el acumulado del año ya se contabilizan 4.152 operaciones de este tipo.
El mercado se sostuvo pese a la fuerte caída de las hipotecas
Al analizar los resultados del semestre, la presidenta del Colegio de Escribanos porteño, Magdalena Tato, sostuvo que la estabilidad del nivel de actividad se produjo aun con una marcada reducción del crédito hipotecario, lo que, a su entender, evidencia que existe margen para que el mercado inmobiliario continúe creciendo.

La dirigente consideró que la demanda de vivienda continúa presente, pero señaló que el principal desafío es ampliar el acceso al financiamiento para que esa demanda pueda transformarse en nuevas operaciones de compraventa.
En ese sentido, mencionó la posibilidad de impulsar nuevas herramientas, como el desarrollo del crédito hipotecario privado, nuevas líneas bancarias e incluso mecanismos de financiamiento vinculados a la tokenización de activos inmobiliarios.

