El ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, avanza en negociaciones con entidades financieras internacionales de primera línea para concretar en las próximas semanas un financiamiento por cerca de US$ 1.000 millones.
La estrategia apunta a cubrir los próximos vencimientos de deuda sin recurrir a emisiones soberanas en plazas como Wall Street o Londres, donde los costos de endeudamiento registraron subas recientes, según revela este miércoles el diario La Nación.
Para acceder a estas divisas a tasas competitivas, el Gobierno utiliza una ingeniería financiera basada en el aval de organismos regionales. La primera etapa contempla la obtención de aproximadamente US$ 500 millones respaldados por una garantía de US$ 250 millones aprobada a finales de julio por la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe). El plan prevé replicar de forma inminente una estructura idéntica mediante el Fondo Financiero para el Desarrollo de los Países de la Cuenca del Plata (Fonplata) —organismo integrado por Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay—, que recientemente modificó su normativa para habilitar este tipo de garantías, reservando su primer uso para la plaza argentina.
Esta vía alternativa permite a los bancos privados prestar divisas minimizando su exposición al riesgo soberano, ya que los multilaterales asumen una porción del respaldo. De concretarse ambas líneas por US$ 500 millones cada una, el Palacio de Hacienda completará la meta de US$ 4.000 millones previstos dentro del programa financiero mediante esta modalidad.
El esquema retoma el antecedente de las operaciones realizadas este mismo año con el Banco Mundial —que garantizó el 95% de un crédito por US$ 2.000 millones a seis años— y con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que aportó un aval de US$ 550 millones para estructurar un financiamiento de US$ 1.200 millones a diez años.

