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Cuotas, fiado y préstamos: cómo se financian las familias argentinas y cuántas caen en el endeudamiento

Cuotas, fiado y préstamos: cómo se financian las familias argentinas y cuántas caen en el endeudamiento

El acceso al crédito presenta diferencias según los ingresos, la situación laboral y la composición de cada hogar: los datos que reflejan el alto nivel de morosidad en el país.


El 58,7% de los hogares urbanos argentinos recurrió a alguna forma de financiamiento durante el primer trimestre de 2026, según un informe de la Fundación Encuentro elaborado sobre la base de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC. El dato se conoce en medio del fuerte aumento de la morosidad registrado en el sistema financiero, pero el estudio plantea una diferencia central: la proporción de familias que recurren a estas estrategias se mantiene relativamente estable desde hace una década.

El análisis de la serie 2016-2026 muestra que no hubo una expansión extraordinaria del universo de hogares que se financian. El promedio se ubica alrededor del 59% y el máximo de la serie se registró en el cuarto trimestre de 2019, cuando alcanzó el 61,6%.

El informe sostiene que esta evolución permite separar dos fenómenos que suelen analizarse en conjunto: la cantidad de hogares que recurren al financiamiento y la capacidad que tienen para afrontar sus obligaciones. Mientras el primero no presenta un aumento significativo, la morosidad alcanzó niveles récord.

Según datos citados en el estudio, la proporción de deudores en mora pasó del 13,6% en octubre de 2024 al 27,8% en junio de 2026. En términos del monto adeudado, la morosidad de las familias llegó al 15,5% del total, frente al 5,2% de Brasil y el 3% de Chile, de acuerdo con información del FMI.

Cuotas y fiado, las principales formas de financiamiento

El relevamiento muestra que el financiamiento de los hogares no se concentra principalmente en préstamos bancarios. Durante el primer trimestre de 2026, el 33,7% declaró recurrir exclusivamente a compras en cuotas o al fiado, mientras que el 17,5% combinó distintas modalidades.

En tanto, el 4,9% recurrió exclusivamente a préstamos de familiares o amigos y apenas el 2,7% utilizó únicamente bancos o financieras. Otro 41,3% de los hogares no declaró ninguna de las estrategias de financiamiento relevadas.

Modalidad de financiamiento - Fuente: Fundación Encuentro en base a EPH-INDEC (1er trimestre de 2026).

Modalidad de financiamiento – Fuente: Fundación Encuentro en base a EPH-INDEC (1er trimestre de 2026).

La EPH consulta a los hogares si durante los tres meses anteriores recurrieron a préstamos de familiares o amigos, a bancos y financieras, o a compras en cuotas o al fiado con tarjeta de crédito o libreta. Por eso, el informe advierte que estos datos no permiten establecer cuánto deben los hogares ni si están en condiciones de pagar sus obligaciones.

La principal utilidad de la encuesta, según el estudio, es permitir conocer qué características tienen las familias que recurren al financiamiento, algo que no surge de los registros administrativos de deudores.

En ese sentido, la presencia de niños aparece como uno de los factores asociados a una mayor utilización de estas estrategias. El 62,8% de los hogares con niños convivientes recurre a algún mecanismo de financiamiento, frente al 52,7% de aquellos que no tienen niños.

También existen diferencias según el nivel de ingresos. Los hogares de mayores ingresos son los que más recurren a estas herramientas: alrededor de siete de cada diez hogares de los deciles 8 a 10 utilizan alguna modalidad. El máximo se registra en el decil 9, donde alcanza el 72,5%.

Entre los hogares de menores ingresos, la proporción es menor, aunque también significativa: seis de cada diez hogares de los deciles 1 a 3 recurren a algún mecanismo de financiamiento.

El informe aclara que este resultado no implica que las familias de mayores ingresos tengan una mayor necesidad económica de endeudarse. En parte, puede reflejar un mayor acceso a tarjetas de crédito y otros instrumentos de financiamiento.

El empleo formal está asociado a un mayor acceso

La situación laboral del jefe o jefa del hogar también presenta diferencias. Entre los hogares cuyos jefes o jefas son asalariados formales, el 71,1% recurre a algún tipo de financiamiento, mientras que entre los asalariados informales la proporción baja al 55,8%.

La Fundación Encuentro señala que esta diferencia puede estar relacionada con el acceso a determinados instrumentos financieros, especialmente las tarjetas y las compras en cuotas, que suelen estar más disponibles para quienes cuentan con ingresos formales y estables.

Acceso al financiamiento según condición de formalidad - Fuente: Fundación Encuentro en base a EPH-INDEC (1er trimestre de 2026).

Acceso al financiamiento según condición de formalidad – Fuente: Fundación Encuentro en base a EPH-INDEC (1er trimestre de 2026).

El informe también encuentra importantes diferencias territoriales. El Noroeste argentino (NOA) es la región con mayor proporción de hogares que recurren al financiamiento, con el 68,2%, seguido por la Patagonia, con 64,9%, y Cuyo, con 62,2%.

La región Pampeana alcanza el 60,8%, mientras que el Gran Buenos Aires registra el 56,1%. El nivel más bajo aparece en el Noreste (NEA), con 50,5%.

Para el estudio, estas diferencias no pueden explicarse únicamente por los ingresos. También pueden intervenir factores como la estructura del mercado laboral, el acceso a servicios financieros, la composición de los hogares y las características de los mercados comerciales de cada región.

La morosidad creció aunque no aumentó el universo que se financia

El principal planteo del informe es que el récord de morosidad no puede atribuirse únicamente a que más hogares comenzaron a tomar crédito. La serie de la EPH muestra que el porcentaje de familias que recurren al financiamiento permanece relativamente estable durante los últimos diez años.

La encuesta, de todos modos, tiene una limitación importante: no mide endeudamiento ni morosidad, sino el uso de distintas estrategias para financiar los gastos del hogar. No informa los montos adeudados, las condiciones de los préstamos ni la capacidad de pago.

Por eso, el estudio plantea que el aumento de la mora debe analizarse también a partir de las condiciones económicas en las que los hogares afrontan sus obligaciones. El hecho de que la cantidad de familias que recurren al financiamiento no haya aumentado sustancialmente mientras sí lo hizo la morosidad sugiere que el problema puede estar relacionado con una menor capacidad para cumplir con los pagos.

Hogares que recurren a financiamiento por región (2026) - Fuente: Fundación Encuentro en base a EPH-INDEC (1er trimestre de 2026).

Hogares que recurren a financiamiento por región (2026) – Fuente: Fundación Encuentro en base a EPH-INDEC (1er trimestre de 2026).

El informe también destaca que la deuda de los hogares argentinos continúa siendo baja en comparación internacional. Según datos del FMI citados por la Fundación Encuentro, la deuda de los hogares equivalía al 4,7% del PBI en 2024.

En ese contexto, los resultados plantean una lectura diferente sobre el fenómeno de la morosidad: no se observa una incorporación masiva y reciente de hogares al financiamiento, sino una utilización sostenida de mecanismos que forman parte de las estrategias económicas habituales de las familias.

La diferencia, según el estudio, está en que esas mismas estrategias pueden resultar más difíciles de sostener cuando se deteriora la capacidad de pago de los hogares.