El ritmo de la inflación en Estados Unidos se mantuvo estable en febrero y se ubicó en 2,5% interanual, en línea con las expectativas de los analistas, según el índice PCE publicado este viernes. Un dato clave para la Reserva Federal (Fed) y sus decisiones sobre las tasas de interés.
La inflación subyacente, que excluye los precios volátiles de los alimentos y la energía, registró un repunte hasta el 2,8% (frente al 2,7% de enero), según este índice elaborado por el Departamento de Comercio.
Los analistas esperaban que el índice PCE se situara en este rango, según el consenso publicado por MarketWatch, con excepción de la inflación subyacente, más alta de lo esperado.
Cabe destacar que en febrero, solo parte de los nuevos aranceles anunciados por el presidente Donald Trump entraron en vigencia. Los economistas prevén que estos aumentos de las tasas a las importaciones generarán un repunte repentino de la inflación.
En tanto, la presidenta de la Reserva Federal de Boston, Susan Collins, dijo que un aumento de los precios parecía “inevitable”, al menos “en el corto plazo”.
Al final de su última reunión del 19 de marzo, la Fed (banco central estadounidense) decidió mantener sus tasas mientras analiza los efectos de las políticas del Ejecutivo.