El campo mostró su descontento este jueves luego de que el Gobierno volviera con las retenciones a su régimen original tras haber alcanzado el cupo de US$7000 millones sin derechos de exportación a los granos con la registración de Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE). La principal queja obedece a que el beneficio no llegó a los productores.
“Muchos productores se quedaron afuera”, manifestó el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolas Pino. La medida para los granos era hasta el 31 de octubre próximo o hasta que se alcanzaran los US$7000 millones, lo que primero ocurriera.
“Hay que tener fundamento. Ahora, con las declaraciones juradas hechas habrá que verlas y estudiarlas. Los exportadores que liquidaron tanto, tanto, tanto en estos tres días, queremos saber adónde fue y a cuánto vendieron. Hay que fijarse nada más en el Siogranos a ver quiénes fueron los productores reales, los números de CUIT de clientes, que vendieron y qué volumen, es fácil”, agregó el dirigente ruralista.
“La plata se iba a juntar, pero lo que llama la atención es la velocidad con que se juntó. No el monto en sí, porque se iba a juntar seguro porque los granos estaban. Hay granos en poder de productores, hay granos en los acopios y hay granos en la exportación. Entonces, ¿el dinero se iba a juntar? Sí, seguro. Llama la atención que se haya juntado en 48 horas y donde la mayor parte del saldo que faltaba, que eran casi US$4000 millones, estuvo ayer en tres horas”, describió.
“No sé si hay cosas extrañas, no tengo ni idea. Pero hay que evaluar con números e información concreta, a la cual tenemos acceso, porque uno tiene acceso al mercado a ver cómo se hicieron las operatorias. Muchas veces se toman compromisos a futuro, pero uno asume el compromiso, se da vuelta y tiene que salir a buscar la mercadería, es así, no va a cambiar. Hay que esperar hasta el mediodía ver cómo fue la operatoria”, insistió Pino.
Por su parte, la titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Andrea Sarnari, reiteró que esta medida fue tomada “no pensando en el sector productivo, ni incentivando a la producción agropecuaria, sino que es una medida de corte netamente económico y por las necesidades del país”.
“Perjudican al sector porque siguen generando imprevisibilidad. No nos dan a los productores esa potestad de poder decidir y planificar mejor. Claramente, no fuimos los beneficiarios de esa medida porque los productores pequeños y medianos ya no teníamos la cosecha del año pasado. Alguno que podía tener algún grano todavía reservado tampoco pudo ser beneficiario en tan corto tiempo”, dijo.
“No se trata de una disputa entre sectores de la cadena, se trata de exigirle al Estado que determine medidas y políticas públicas que sean previsibles para todos. Necesitamos que la cadena también tenga claridad intracadena. No se trata de peleas de unos contra otros; lo que sí es claro es que la transferencia de recursos del sector primario hacia el sector exportador ha sido brutal en estos días”, indicó.