El cambio en el esquema tributario busca favorecer la compraventa de cripto y generar condiciones más favorables para el desarrollo del sector.
La Ciudad de Buenos Aires dispuso una reducción en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos para la compraventa de criptomonedas, con el objetivo de generar condiciones más favorables para el desarrollo del sector.
La medida fue formalizada a través de la Resolución 93-AGIP-26, que establece una base imponible diferencial: a partir de ahora, el tributo se calculará sobre la diferencia entre el precio de compra y el de venta, conocida como spread.
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Hasta el momento, el impuesto se aplicaba sobre el total de la operación de venta, sin tener en cuenta si existía una ganancia real, lo que implicaba una carga fiscal más alta y desincentivaba la formalización de empresas vinculadas a los criptoactivos.
Cómo cambia el cálculo y el impacto en el sector
El nuevo esquema modifica de forma significativa el monto a pagar. Por ejemplo, si una persona compraba un activo por $97 y lo vendía a $100, obteniendo una ganancia de $3:
- Antes, el impuesto se calculaba sobre los $100, por lo que debía abonar un 6% ($6).
- Ahora, se tributa el 6% sobre los $3, lo que reduce el impuesto a apenas $0,18.
Además, se estableció que las cotizaciones deberán provenir de mercados inscriptos en el Registro de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV).
Desde el Gobierno porteño señalaron que la iniciativa forma parte de una estrategia para acompañar el crecimiento de la economía digital y atraer inversiones tecnológicas.
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El ministro de Desarrollo Económico, Hernán Lombardi, afirmó: “El desarrollo de la economía digital es prioridad para la Ciudad. Queremos que Buenos Aires sea un hub regional de innovación y tecnología, y para eso necesitamos reglas claras, previsibilidad normativa, simplificación administrativa y un marco impositivo que acompañe el crecimiento del sector”.
En la misma línea, el subsecretario de Inversiones, Augusto Ardiles, sostuvo: “Además del impacto tributario, esta decisión envía una señal clara sobre el rumbo de la Ciudad: queremos ser el lugar donde las nuevas industrias puedan escalar con reglas acordes a su lógica de negocio”.
Por su parte, el titular de la AGIP, Germán Krivocapich, explicó: “La reglamentación apunta a reducir la carga fiscal efectiva, brindar mayor previsibilidad normativa y simplificar el esquema tributario del sector, facilitando la formalización, la inversión y la radicación de empresas”.
La Ciudad ya había avanzado en otras medidas vinculadas al sector, como la incorporación de actividades cripto en el nomenclador económico y la posibilidad de pagar impuestos y trámites con criptomonedas.
Con esta decisión, Buenos Aires busca posicionarse como una de las primeras jurisdicciones de la región en adaptar su sistema tributario a la economía digital y fomentar un ecosistema tecnológico en expansión.
