El Gobierno reglamentó este lunes la Ley de Inocencia Fiscal y puso en marcha el nuevo esquema que apunta a darle seguridad jurídica a los contribuyentes para que puedan utilizar los dólares no declarados.
Esta suerte de “nuevo blanqueo” establece precisiones operativas y fija nuevas reglas para formalizar el dinero fuera del sistema. Además, suma cambios estructurales en el sistema tributario, eleva los umbrales penales y redefine el rol del organismo recaudador.
Este nuevo orden tiene tres elementos principales: el primer componente es el Régimen Simplificado de Ganancias.
Es una forma de tributar ganancias en la que ARCA no va a pedir explicaciones por el patrimonio ni gastos personales. En ese sentido, implica que la adhesión al régimen implica regularizar el ahorro que estaba afuera del sistema, y usarlo con cualquier fin.
El segundo elemento implica blindar a los ahorristas de que puedan ser perseguidos por evasión. El umbral de evasión simple se eleva a 100 millones de pesos, y el de evasión agravada a 1.000 millones de pesos. También se modificó el plazo de prescripción del delito, que disminuye de 5 años a 3 años. Por ejemplo: esto implica que quienes se inscriban al RSG en los próximos meses no van a poder ser investigados a partir de 2029.
Además, evadir ya no va a ser un delito penal. Quien incumpla y sea notificado, podrá resolverlo pagando lo que debe y listo.
Un tercer elemento es la modificación de los umbrales para el informe de los depósitos y transacciones bancarias.
Cabe destacar que ahora se elevan sustancialmente los umbrales para la generación de informes a ARCA para que la gente haga operaciones de hasta $10.000.000,00 al mes sin que el Estado se entere, ya sea en pesos o en dólares equivalentes.
Esto implica más comodidad para los contribuyentes, más actividad para los comercios y la posibilidad de hacer valer tus ahorros sin miedo.
Todo esto va a contribuir a que ARCA y UIF puedan concentrar sus esfuerzos en perseguir a los verdaderos criminales en vez de a los argentinos de a pie.