La tensión bélica en Medio Oriente ya entró en la tercera semana de conflicto y el paso estratégico del Golfo emerge como un elemento más que importante en la economía global.
La guerra que involucra principalmente a Irán, Israel y Estados Unidos ya entró en la tercera semana desde su inicio. Rápidamente, el Estrecho de Ormuz se convirtió en un elemento tan importante en la economía global como estratégico.
Como consecuencia del conflicto, el precio del petróleo sufrió fuertes fluctuaciones con impactantes subidas en los últimos días. Actualmente, se encuentra por encima de los 105 dólares, mientras que las bolsas operan con suma cautela.
¿Por qué es tan relevante el Estrecho de Ormuz? Lo crucial es su ubicación y tráfico: localizado entre el golfo de Omán y el golfo Pérsico, posee el paso de la quinta parte de la producción mundial de hidrocarburos.
En este marco, los mercados bursátiles operan con mucha incertidumbre y sin un rumbo claro. En Asia, por ejemplo, la bolsa de Tokio cerró estable, con una baja marginal de 0,12%, mientras que Taipéi retrocedió 0,17% y Sídney perdió 0,39%. En Europa, en cambio, los índices más importantes pasaron a terreno negativo: París cayó 0,33% y Milán retrocedió 0,96%.
Por lo pronto, el petróleo continúa instalado con un precio superior a los 100 dólares, un monto que genera temor por una inflación global generalizada que se va a trasladar a cada uno de los países.
Mientras tanto, en Argentina se espera un inevitable impacto en los surtidores de esta suba del valor en el crudo. El precio de la nafta se compone de una fórmula que incluye el valor del crudo (50%), los márgenes de refinación y transporte (31%), la carga impositiva nacional un (13%) y el valor de los biocombustibles un (6%).