La inflación de Estados Unidos fue de, 3,4% interanual en julio, según el dato arrojado por el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
El dato estuvo en línea con lo estimado por el mercado, tanto en la medición de la inflación general como la núcleo.
La expectativa ahora pasa por saber qué decidirá la Reserva Federal en su reunión de septiembre. En ese sentido, el mercado se encuentra dividido.
De este modo, el dato mostró que los precios subieron un 0,1 % mensual, en línea con las expectativas de los economistas.
La guerra con Irán y la consiguiente crisis energética, sumadas a la elevada incertidumbre, llevaron la inflación a principios de este año a su nivel más alto en tres años. Los precios de la energía y la inflación se han moderado a medida que las conversaciones de paz avanzaron en las últimas semanas, aunque las negociaciones siguen atravesando dificultades.
La inflación en EE.UU. avanza en una dirección favorable. Sin embargo, persisten algunas preocupaciones por el costo de vida: el informe de empleo más reciente mostró que los aumentos salariales de los estadounidenses, del 3,2 %, no están siguiendo el ritmo de las subidas de precios.

