La tasa de desocupación aumentó a 7,9% durante el segundo trimestre de 2026 y afectó a 1,73 millones de argentinos, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
De este modo, se incrementó 0,3 puntos con relación al mismo período de 2025 y 0,1 puntos respecto de primer trimestre de este año.
En el segundo trimestre de 2026, la tasa de actividad (TA) –que mide la población económicamente activa (PEA) sobre el total de la población– alcanzó el 48,9%.
La tasa de empleo (TE) –que mide la proporción de personas ocupadas con relación a la población total– se ubicó en 45,0%.
Y la tasa de desocupación (TD) –personas que no tienen ocupación, están disponibles para trabajar y buscan empleo activamente, como proporción de la PEA– se ubicó en 7,9%.
Las tasas de empleo y desocupación no registraron variaciones significativas respecto al mismo período del año anterior, según el INDEC.
La tasa de actividad (48,9%) registró una suba estadísticamente significativa de 0,8 p.p. respecto al mismo trimestre de 2025.
La informalidad en el empleo presentó un aumento estadísticamente significativo de 1,0 p.p. con respecto al mismo trimestre del año anterior.
En aglomerados del interior, las tasas de desocupación y de subocupación demandante presentan un aumento estadísticamente significativo de 1,3 p.p. y de 0,9 p.p., y se sitúan en 7,6% y 9,1%, respectivamente.
La proporción de trabajadores cuenta propia dentro de los informales aumentó 3,0 p.p. (de 34,3% a 37,3%).
Desocupación por región
La región pampeana concentra los índices más altos del país, con una tasa promedio de 9,7 por ciento. Gran Rosario encabeza la desocupación entre las 31 áreas urbanas relevadas, con 11,5%, seguida por Gran Córdoba, con 10,5%, y Mar del Plata, con 9,9 por ciento. Dentro del mismo bloque regional, Bahía Blanca-Cerri también alcanzó 9,7%, Gran La Plata registró 8,7%, Gran Santa Fe 8,6% y San Nicolás-Villa Constitución 8,4 por ciento.
En el Gran Buenos Aires (GBA), segundo en el ranking regional con 8,2%, la brecha interna es llamativa. Los Partidos del Gran Buenos Aires registraron una tasa de 8,8%, mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) se mantuvo en 5,6%, uno de los valores más bajos del relevamiento. La diferencia de 3,2 puntos entre ambas zonas ilustra la heterogeneidad del mercado laboral en el área metropolitana.
La Patagonia presenta la mayor dispersión interna entre todas las regiones. Comodoro Rivadavia-Rada Tilly, Chubut, llegó a 9,2% y Río Gallegos -Santa Cruz- a 8,8%, cifras que contrastan con el 0,7% de Viedma-Carmen de Patagones (Río Negro), el registro más bajo de todo el país. La tasa regional se ubicó en 6,3 por ciento.
El noroeste fue la región con el menor índice de desocupación: 4,3 por ciento. Santiago del Estero-La Banda marcó apenas 0,9%, el segundo valor más bajo a nivel nacional. Jujuy-Palpalá se ubicó en 3,4%, mientras que Salta y La Rioja registraron 4,3% y 4,5%, respectivamente.
La zona geográfica correspondiente al noreste promedió 7%. Corrientes fue el caso más crítico, con 9,1%, y Gran Resistencia, Chaco, aportó un 7,5 por ciento. En el extremo opuesto, Formosa se mantuvo en 4,8% y Posadas (Misiones), en 5,9 por ciento.
La región de Cuyo registró una tasa de 5,9%, pero con marcadas diferencias entre sus ciudades. Gran Mendoza alcanzó 8,1%, mientras que Gran San Luis marcó 2,6% y Gran San Juan, 3,2 por ciento. Ambas ciudades cuyanas figuran entre las de menor desempleo a nivel nacional.
Más allá de la geografía, el informe del Indec revela una diferencia estructural asociada al tamaño de cada ciudad. Los aglomerados de 500.000 habitantes o más presentaron una tasa de desocupación de 8,3%, frente al 6% registrado en los de menos de 500.000 habitantes.

