La inflación de junio habría tenido otra desaceleración y podría haber quedado por debajo del 2%, como consecuencia de una menor presión en alimentos y bebidas.
Cabe recordar que el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyectaba que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del sexto mes del año se ubique en 2,1%, previendo recién para agosto una cifra menor al 2%.
Sin embargo, por lo que anticipan las consultoras en relación a la influyente categoría alimentos y bebidas, ese cálculo se podría modificar a la baja en el informe que se publicará en los primeros días de julio.
La consultora Econviews reflejó que en la cuarta semana del mes los precios tuvieron una suba del 0,2% para una canasta de alimentos y bebidas en supermercados, un leve descenso respecto a la tercera semana, cuando la variación fue 0,3%.
En los últimos siete días, el relevamiento remarcó que se destaca la suba en embutidos (+2,6%) y la baja de bebidas (-0,8%). De esta manera, puntualizó que el acumulado de las últimas 4 semanas descendió a 1,1%.
Por su parte, la medición de alimentos y bebidas LCG no arrojó variación en la última semana de junio, debido a que el incremento de verduras (+1,7%) y bebidas (+0,9%) se compensó con las bajas en carnes (-0,4%) y frutas (-1,3%).
Con esta muestra, el análisis expuso que “la inflación mensual promedio de las últimas 4 semanas se desaceleró 0,4 puntos porcentuales, ubicándose en 1,5%”, en comparación con el registro de mayo.
Asimismo, la consultora Analytica reveló que los precios de alimentos y bebidas subieron 0,1% durante la cuarta semana de junio y el promedio de las últimas cuatro semanas se ubicó en 1,4%. En la proyección general para el mes, calculó una suba del 1,8%.
El relevamiento detalló que en el mes, las mayores alzas se dieron en verduras (+5,3%) y de aguas, gaseosas y jugos (+2,4%), mientras que las bajas destacadas fueron de pescados y mariscos (-1,9%) y en frutas (-2,3%).

