Las principales compañías petroleras estadounidenses reaccionaron con fuertes subas a la captura del exlíder chavista Nicolás Maduro y al nuevo escenario que se abre para Venezuela. Además, fueron determinantes las declaraciones del presidente Donald Trump en relación con la industria petrolera del país.
En este nuevo contexto, lideraron las subas ExxonMobil (+2,2%), Chevron (+5,1%) y ConocoPhillips (+2,6%). Del mismo modo, empresas de servicios petroleros como Halliburton (+7,9%) o Schlumberger (+9,1%), además de empresas de refino y transporte como Marathon Petroleum (+5,9%) o Valero Energy (+9,2%).
Además, la administración Trump restableció la licencia para que Chevron reactive sus operaciones en Venezuela tras meses de suspensión, en el marco de un acuerdo que incluyó la liberación de detenidos y el compromiso de que los beneficios no lleguen al gobierno de Maduro, en una medida que forma parte de un acuerdo más amplio entre Washington y Caracas.
El pacto incluyó la liberación de 10 ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela y la repatriación de 250 venezolanos encarcelados en El Salvador. Según Bloomberg, el acuerdo garantiza que los derechos de explotación e impuestos derivados no beneficiarán directamente al Gobierno de Nicolás Maduro.
Chevron, con sede en Houston, era la única gran petrolera estadounidense que mantenía presencia en Venezuela. A través de empresas conjuntas con la estatal PDVSA, su producción alcanzaba los 240.000 barriles diarios antes de la suspensión en mayo, lo que representaba cerca del 25% de la producción nacional.
En tanto, los mercados reaccionaron con moderación. El precio del crudo Brent subió apenas un 0,1%, hasta los u$s68,57 por barril, ante la expectativa de un posible aumento en la oferta global.