La iniciativa funciona desde hace más de una década y evita que productos que pueden ser consumidos queden en la basura.
En el marco del Día Internacional de Concientización sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, La Serenísima informó que su programa de recupero y donación permitió rescatar más de 18.400 toneladas de productos aptos para el consumo desde su puesta en marcha. Los alimentos fueron destinados a más de 60 organizaciones sociales y Bancos de Alimentos de distintas partes del país.
La iniciativa funciona desde hace más de una década y apunta a evitar que productos que todavía pueden ser consumidos terminen descartados. Para llevar adelante el proceso intervienen equipos de Logística, Calidad, Sustentabilidad y Supply, que trabajan en la recuperación de alimentos desde plantas productivas, centros de distribución y supermercados aliados.
Según informó la compañía, el volumen recuperado equivale a más de 74 millones de desayunos y meriendas. Los productos son posteriormente canalizados hacia organizaciones sociales y bancos de alimentos, que se encargan de distribuirlos entre personas que los necesitan.
El desperdicio de alimentos representa uno de los principales desafíos vinculados con el acceso y el aprovechamiento de los recursos. De acuerdo con los datos difundidos por la empresa, en Argentina se pierden o desperdician alrededor de 16 millones de toneladas de alimentos por año, lo que plantea la necesidad de fortalecer mecanismos de recuperación y redistribución.
En el caso del programa de La Serenísima, los alimentos donados contribuyen actualmente al desayuno y la merienda de más de 500.000 personas. La empresa señaló que el objetivo es aprovechar productos que mantienen sus condiciones para el consumo y generar, a través de su recuperación, un impacto social además de reducir el descarte.
Argentina quedó entre los países con más pasajeros aéreos de Latinoamérica: cuáles son los motivos
El programa también incorporó acciones de concientización destinadas a promover un mejor aprovechamiento de los alimentos. Entre los materiales distribuidos se incluyen recomendaciones para organizar y conservar productos, estrategias para utilizar integralmente los ingredientes y un recetario con preparaciones dulces y saladas elaboradas a partir de excedentes.
La capacitación también alcanzó a los trabajadores de la compañía mediante un curso en su campus virtual, con contenidos relacionados con la planificación de compras, la conservación de alimentos y prácticas como el compostaje. La propuesta busca trasladar la discusión sobre el desperdicio más allá del ámbito productivo.
Durante este año, además, la empresa realizó talleres prácticos con organizaciones sociales que forman parte de su esquema habitual de donaciones. Las actividades alcanzaron a más de 100 personas y se realizaron junto a Acción Social, los Comedores Municipales de General Rodríguez en CIPM, distintas sedes de CONIN y la organización Akamasoa.
De esta manera, la empresa busca profundizar un programa que combina recupero de alimentos, donaciones y acciones de concientización. El eje está puesto en evitar que productos aptos para el consumo sean descartados y en fortalecer su llegada a organizaciones que trabajan con sectores que necesitan asistencia alimentaria.

