El economista Martín Redrado fue entrevistado por Cecilia Boufflet, Nicolás Wiñazki y Santiago Fioritti en A24, y analizó la actualidad económica.
¿Estamos bien, estamos más o menos, o estamos mal?
Yo tenía un profesor en macroeconomía en la querida Universidad de Buenos Aires, que decía muchachas, muchachos, cuando tengan una pregunta difícil la respuesta es, depende. Depende en qué sector estás. Si vos estás dentro de los tres magníficos, es decir, en energía, minería, agro, ganadería con muy buenas perspectivas hoy, sobre todo por apertura de mercados internacionales, te va bien.
Ahora, el desafío que tiene en Argentina, yo veo hoy a nuestro país en una encrucijada. Si seguimos con más de lo mismo, vamos a estar construyendo un país para pocos. El desafío es, a partir de esta nueva base, generar un país que nos puede integrar a todos los argentinos, donde todos los sectores pueden tener capacidad de consumo, capacidad de crecimiento, y eso dependerá de las acciones que se toman hacia adelante.
El ministro de Economía dijo la semana pasada que venían los mejores 18 meses de la Argentina. ¿Cuántas chances hay de que eso sea cierto?
Todo programa económico debe tener tres ejes: el eje del consumo, de cómo se incrementa el consumo, cómo se incrementa la inversión, que es la capacidad productiva, la capacidad escalada, que haya más puestos de trabajo, y las exportaciones para que haya dólares genuinos, no solamente dólares financieros.
Para que vengan los mejores 18 meses, Argentina tiene que impulsar el consumo, y el desafío es impulsarlo sin inflación. La mayoría de los argentinos no queremos volver al pasado, no al plan platita, no al Banco Central, y esto lo digo de la experiencia personal. De utilizar el Banco Central para imprimir billetes como teníamos billetes naranjas que no valían absolutamente nada.
La clave para mí es bajar impuestos, y sobre todo bajar impuestos al trabajo, no lo que se ha hecho en la ley laboral es bajarles impuestos a los empleadores, pero hay que bajarles impuestos a los empleados. Todo aquel que nos está mirando sabe que cuando ve el resumen del recibo de sueldo al final del mes, todas las deducciones que tiene del salario bruto al salario neto, hay 18% que se paga de impuestos al trabajo.
Nosotros no solo tenemos que analizar, sino tenemos que proponer, en la Argentina faltan ideas concretas de superación. Nuestra idea, nuestro equipo de Fundación Capital, lo que proponemos es reducir del 18 al 9% ese impuesto a los trabajadores, para que ese 9% vaya a los bolsillos de los trabajadores. Seguramente alguno dice bueno, pero eso saca financiamiento de la seguridad social, y ahí yo digo, hay un fondo que nadie habla, que es el fondo de garantía de sustentabilidad, que hoy tiene 70.000 millones de dólares, en bonos, en acciones de empresas. Y uno se pregunta, ¿por qué tiene que tener el sector público, acciones de empresas? Eso debiera volver al sector privado.
70.000 millones de dólares, ¿no deberían repartirlo entre los jubilados?
No debería repartirse, pero sí debería utilizarse para pagarle más a los jubilados, lo que necesitamos es que haya menos trabajadores en negro, mientras tengamos un 50% de la Argentina que está informal, son menos trabajadores que contribuyen al sistema de seguridad social.
Si lo que tenemos que hacer es utilizar el FGS para financiar baja de impuestos, que nos permitan incorporar trabajadores al trabajo.
Uno escucha en los analistas y los encuestadores que saben e investigan en la calle, dicen que la gente se queja de que no llega a fin de mes, ¿eso se puede revertir en el corto plazo o no?
Bueno, se puede revertir de dos maneras. Una es con la idea que te acabo de decir bajando impuestos para que la gente tenga más plata, un 9% más del salario, si vos bajas impuestos, es 9% más. Lo otro es que está un poco exhausto, pero hemos vivido una etapa de altísimas tasas de interés. Sobre todo, el año pasado con encajes que es la plata que le pide el Banco Central que los bancos tengan que inmovilizar, si nosotros podemos estabilizar la tasa de interés, bajarla, obviamente eso puede generar un mayor poder de compras.
De todas maneras, hay que decir también que se ha incrementado mucho la morosidad, se ha multiplicado por cuatro la morosidad en las familias, estaba en 2,5% y hoy supera el 11%. Las familias hoy pagan un 26% de sus ingresos en intereses y capital de crédito.