La Confederación General del Trabajo (CGT) inició en los primeros minutos de este jueves su cuarto paro general contra la gestión de Javier Milei, con un alto acatamiento en los medios de transporte, un factor determinante en el alcance de la medida.
En tanto, se espera que otros espacios sindicales, además, realicen una movilización a las puertas del Congreso, donde la Cámara de Diputados tratará el proyecto de reforma laboral.
Se espera una jornada con poca actividad por el parate de la totalidad del transporte público, lo que incluye a los colectiveros de la UTA, que integra la CGT aunque no su consejo directivo.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) aseguró que se plagará a la medida, a pesar de que el Ministerio de Capital Humano dictó el pasado 11 de febrero una conciliación obligatoria en el conflicto salarial entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP), que nuclea a empresas de transporte de pasajeros del interior del país.
Por su parte, los trabajadores de ferrocarriles de la Unión Ferroviaria, presidida por Sergio Sasia, y por La Fraternidad, que nuclea a los maquinistas y está liderada por Omar Maturano, también confirmaron la adhesión. Suspenderán los servicios de trenes metropolitanos y regionales, lo que afectará a las líneas Roca, Mitre, Sarmiento, San Martín, Belgrano Sur y servicios interurbanos.
En tanto, la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) informó que se adherirán al paro de 00 a 24 horas.
Por su parte, la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas indicó que sus integrantes son “orgánicamente parte de la Confederación General del Trabajo” y que seguramente participarán de la medida de fuerza. Además, Aerolíneas Argentinas informó que más de 31.000 pasajeros se verán afectados por la cancelación de 255 vuelos en toda su red de operaciones como consecuencia del paro convocado por la CGT. La medida tendrá un impacto económico estimado de US$3 millones.
Por su lado, la empresa Flybondi emitió un comunicado en el que aclaró que durante este jueves trasladará su operación de Aeroparque al Aeropuerto de Ezeiza y explicó que tendrá una operación de 100 vuelos y se estima que viajen más de 16 mil pasajeros. Según justificó, la aerolínea tiene su propio servicio de handling en el 80% de los aeropuertos nacionales donde opera.
Cabe recordar que el proyecto de modernización laboral que introduce importantes cambios en la legislación del trabajo fue objeto de dos movilizaciones en rechazo de parte de la CGT: una en diciembre en Plaza de Mayo y otra la semana pasada en la Plaza del Congreso, y motivó ahora la primera huelga luego de que la iniciativa consiguiera media sanción.
El secretario del Seguro y miembro del triunvirato de la CGT, Jorge Sola, ratificó el paro nacional por 24 sin movilización y aseguró que “la Argentina se paralizará de punta a punta”.
En una rueda de prensa en la sede de la calle Azopardo, y junto a los otros dos cosecretarios de la central obrera, Cristian Jerónimo (Industria del Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros), Sola aseguró que “no están en contra de una reforma laboral, pero sí de perder derechos”.
Por su parte, un grupo de gremios “duros” de la CGT (UOM, Aceiteros y Pilotos, entre otros), junto a la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores, y sindicatos “clasistas” de izquierda, decidieron reforzar la huelga con una marcha al Congreso, tal como sucedió la semana pasada cuando la reforma laboral se trató en el Senado.
“Este proyecto de ley que estamos tratando que es de clara inconstitucionalidad, no se puede tratar en instancias extraordinarias porque solamente se discute el proyecto del Ejecutivo y a las representaciones sindicales de millones de trabajadores solamente nos otorgan 5 minutos para abordar un tema de más de 200 artículos”, sostuvo este miércoles el titular de la CTA Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy.
Lo dijo al exponer en el debate de comisión en Diputados, antes de que el proyecto se trate en el recinto este jueves.
Se espera que con el cambio de la eliminación del polémico artículo de las licencias, el proyecto sea aprobado en Diputados y vuelva al Senado para tratarse allí la semana próxima.
En caso de convertirse en ley, el sindicalismo iniciará el trámite de la judicialización de la reforma laboral, pese a que en el camino se fueron excluyendo del expediente algunas iniciativas que generaban malestar en la CGT, como la cuota sindical.